Estado de excepción y campos de concentración en Chile. Una aproximación biopolítica

Nuestro interés  en la presente investigación  es vislumbrar la relación  que la figura del  campo   de concentración guarda  con  la política contemporánea latinoameri- cana  en un  marco  que,  a partir de las indagaciones de Foucault, podemos llamar biopolítico. En efecto, creemos  que la reflexión  de Foucault sobre la biopolítica en general,  y sobre el neoliberalismo en particular,  es un fructífero ámbito para pensar el estatuto  de la política y sus  resabios  dictatoriales en  nuestros países.  El punto de partida de esta reflexión  es un  suceso histórico-político particular: las últimas dictaduras del Cono  Sur latinoamericano.  En otros trabajos  ya hemos  dado  cuenta de la posibilidad de hablar  de dictaduras del Cono Sur en conjunto, debido  a un cúmulo de elementos comunes tanto internos como  externos a estos países (Raffin,2006;  Avila, 2012 y 2013), y si bien este contexto será nuestro punto de partida, la presente indagación hace su centro en el caso chileno.

En  esta línea,  podemos decir  que  existe ya una  importante tradición de análisis sobre nuestro tema de trabajo en Chile.  En efecto, entre aquellos textos que abordan la problemática de la gubernamentalidad y el neoliberalismo, podemos  citar espe- cialmente la compilación de Vanessa Lemm  (2010), llamada  precisamente Michel Foucault: neoliberalismo y biopolítica.  Sin embargo,  el sentido general de esta compi- lación  está centrado en la lectura  que realiza Foucault  de la racionalidad económica liberal y neoliberal  principalmente en su curso  del año  ’79,  razón por la cual la no- ción de campo  de concentración no es ningún caso abordada.  Podemos  agregar que este texto tampoco se propone una interpretación del Cono  Sur bajo estas categorías.Del mismo  modo, la compilación de Rodrigo Karmy  Políticas de la interrupción:ensayos sobre Giorgio Agamben nos brinda una interesante perspectiva para reflexio- nar  sobre estos  temas,  especialmente en  el texto  de  Isabel  Cassigoli  (2001),  que sirve de antecedente para  nuestra propuesta.

Por su parte, el texto de Willy Thayer Fragmento repetido. Escritos en estado de ex­cepción se constituye en un referente para pensar  el estado de excepción en relación al Golpe  militar de 1973 en Chile.  No obstante, la categoría de estado de excepción es usada en un sentido más amplio  y dialoga  con otras dimensiones que desbordan el interés de esta reflexión.  De  este modo, la figura  del  campo  de  concentración tampoco es abordada con detención en este trabajo.

Entonces, la novedad del trabajo que aquí presentamos dice relación  con el análisis de la figura del campo  de concentración en el Cono  Sur latinoamericano desde una perspectiva filosófica. Así, nuestra intención es tomar ciertas categorías de la filosofía política para pensar  el pasado  reciente de la región,  especialmente en el caso chileno.  Esta indagación, que tiene como  punto de partida la ampliación categorial del campo  de concentración que  lleva a cabo Agamben, nos permite pensar  estos espacios  de excepción como  instituciones organizadas por el poder  estatal, cuyos efectos  trascienden el periodo dictatorial y se mantienen hasta hoy.

Estado de excepción y campos de concentración en Chile. Una aproximación biopolítica

El presente trabajo busca reflexionar sobre la política latinoamericana y su relación con el estado de excepción desde una perspectiva biopolítica. Para ello, en principio, aludimos a la noción de biopolí- tica y de racismo de Estado que presenta Foucault. Esto nos permite acercarnos al estado de excepción y a los campos de concentración que emergen durante estos periodos. A partir de la ampliación conceptual de Agamben, abordamos los campos de concentración de las últimas dictaduras del Cono Sur, especialmente el caso de Chile, lo que nos permite ver el modo en que ante un estado de excepción la vida queda abandonada legalmente. En la última parte esbozamos una reflexión sobre el modo en que durante el gobierno militar chileno se implementó una gubernamentalidad de corte neoliberal, cuya incidencia en los procesos de subjetivación de la población es posible apreciar aún hoy.

De las prácticas de muerte a la sobrevivencia: apuntes para la comprensión biopolítica de la dictadura militar en Chile (Resumen)

Desde la lectura biopolítica, el presente artículo busca comprender la historia reciente de Chile apelando a una crítica sobre los discursos teóricos que posibilitaron la llegada de la democracia. Sostenemos que la biopolítica, a través de sus distintos expositores, nos entrega interesantes claves analíticas para comprender la historia latinoamericana. Particularmente, apuntamos que durante la dictadura militar chilena se gestó un tipo de gubernamentalidad que se basó en una práctica de sobrevivencia, en relación a tres ejes: la producción de muerte; la economización de la política entendida como práctica
constitutiva del neoliberalismo; y la elaboración de una racionalidad política transicional que cimentó el despliegue democrático neoliberal. Los efectos de esta nueva gubernamentalidad son reforzados por la excepcionalidad jurídica del período, potenciada por la constitución de 1980.

De las prácticas de muerte a la sobrevivencia: apuntes para la comprensión biopolítica de la dictadura militar en Chile

Quizás, lo que hoy se requiera, al menos para quien hace de la filosofía su profesión sea el camino inverso: no tanto pensar la vida en función de la política, sino pensar la política en la forma misma de la vida.

Roberto Esposito, Bios, biopolítica y filosofía

Desde distintas aristas del pensamiento nacional se ha planteado una interesante crítica en torno a nuestro sistema democrático instaurado en la década de los ’90. Las voces analíticas han construido un relato donde se ponen en cuestión temáticas fundamentales como la ciudadanía, participación, rol del mercado en el quehacer público, etc. La llamada democracia protegida ha sido flanco de diversas opiniones en tanto no ha demostrado un explícito quiebre con las políticas estructurales implementadas en el régimen autoritario (Gómez Leyton, 2010). Los planteamientos biopolíticos inaugurados por Michel Foucault (1998, 2001, 2006, 2007) nos entregan claves adecuadas para comprender nuestra historia reciente. Esta inquietud proviene del interés por la particular experiencia chilena.

Dentro de espectro latinoamericano, nuestra historia política se anuda en una compleja y dramática construcción amparada en la dictadura militar, la cual logra sintetizar –a lo menos– dos situaciones: la autoritaria y la neoliberal. Consideramos que Chile se sitúa en un especial escenario, donde la dictadura militar –desde la excepción y aniquilamiento– sienta las bases para el rearme del capitalismo actual mediante la articulación de un sistema político que se yergue en los cimientos mismos del régimen. Esta conflictividad sería de especial interés para un análisis político del proceso de la transición.

El Golpe, y la construcción discursiva que le secunda en las nociones transito-lógicas, constituyen espacios de aniquilamiento no sólo en los sentidos explícitos  del horror, a través de la persecución, tortura, desaparición y muerte, sino que también en la forma de comprender la política. En este sentido, habría que pensar las posibilidades de situar la producción y posibilidad de muerte en dictadura como una tecnología de la guerra, en tanto inicio y componente sustantivo de la gubernamentalidad neoliberal. En la presente ocasión desarrollaremos un análisis que se sitúa desde la portunidad
de comprender la historia reciente desde una lectura biopolítica contemporánea. A partir de la radicalidad de la dictadura militar chilena, ahondaremos en una aproximación basada tanto en el componente excepcional como neoliberal. Apuntamos a que la cifra de este proceso estaría dada por la figura de la sobrevivencia, en tanto vida atravesada por la máquina de muerte, precarizada y por el neoliberalismo, y gestionada por la democracia transicional.

From death’s practices to the survival: notes for a biopolitical understanding of the military dictatorship in Chile (Abstract)

From a biopolitical viewpoint, this artide seeks to understand recent  Chilean  history  resorting  to a critique of the theoretical discourses that made the arrival of democracy possible. We argue that bio- politics, through its different authors, provide interesting analytical tools to understand this history. Particularly,  here, we argue that  during  the Chilean  military dictatorship  a type of governmentality was engendered that  was based  in a practice of survival,  related  to  three  axes: the  production of death:  the economization  of politics  understood  as a practice that  is constitutive  of neoliberalism; and the elaboration of a transitional política!  rationality that  laid the foundations for a democratic neoliberal  development. The effects of this new governmentality are reinforced by the legal excep- tionality of the period,  strengthened in its turn  by the Constitution of 1980.

Nuevos discursos acerca de la felicidad y gubernamentalidad neoliberal: “Ocúpate de ser feliz y todo lo demás vendrá por añadidura”

Introduccion

Un rasgo distintivo de los imaginarios sociales de la modernidad contemporánea es una creciente preocupación, atención y producción discursiva en torno a la pro- blemática de la felicidad y el bienestar subjetivo de las personas. Esto, tanto a nivel de los Estados, las agencias globales, los medios masivos de comunicación, las empresas y sus estrategias publicitarias, las disciplinas científicas, como de los mismos individuos (Binkley, 2014; Pincheira, 2013a; Pincheira, 2013b). Si bien la búsqueda de la felicidad ha sido un componente ineludible de la promesa mo- derna de progreso y de la gestión y administración biopolítica de los territorios y la población, no es menos cierto que, bajo las actuales coordenadas históricas de la modernidad tardía, la preocupación por la felicidad humana ha adquirido, en la esfera pública y privada, una particular forma y un renovado interés y centralidad (McMahon, 2006).

Es posible observar, así, especialmente desde finales de los 90 en adelante –y en directa relación con la consolidación del nuevo régimen flexible y global de acu- mulación capitalista y del nuevo modo de regulación socio-política de liberalismo avanzado o neo-liberal (Harvey, 1998; Rose, 2003)– un proceso a través del cual la felicidad, por diversas vías y mecanismos, y en complejas articulaciones con otros discursos, prácticas, técnicas y objetos, ha ido instituyéndose como un significante medular del imaginario social contemporáneo. Como ha analizado detalladamente Sam Binkley (2011a, 2011b, 2014), en poco más de una década, la pregunta por el bienestar subjetivo y la felicidad personal –habitualmente entendida como un objeto de especulación filosófica, un atributo inasible de la experiencia singular de las personas (Binkley, 2011a), o un mero resultado esperable pero colateral de la modernización y el incremento del bienestar material de las poblaciones– se transformó en: un nuevo eje de problematización e inteligibilidad de lo social, en un objeto de estudio de diversas disciplinas científicas de análisis, en un foco de la medición e intervención de la política pública, en un pilar de la gestión de las organizaciones (Happy Manager), en un mandato y promesa de numerosas campañas publicitarias, en una métrica desde la cual cartografiar el mundo y re-pensar la no- ción de desarrollo, en un telos que orienta las acciones y decisiones de los sujetos, así como en un objeto de diversos saberes “psi” y tecnologías del yo que buscan modelar el modo de relación con uno mismo.

Como ha sido analizado desde el campo de los Estudios de la gubernamentalidad, la expansión de estos nuevos saberes y tecnologías sobre la felicidad en las últimas décadas, participaría de lo que ha sido denominado como la racionalidad de gobier- no neoliberal o de liberalismo avanzado (Castro-Gómez, 2010; Rose, 2003). Esto es, de un conjunto de prácticas que buscan conducir la conducta de los individuos, regular su campo de acciones, establecer un particular modo de relación del sujeto consigo mismo basado en la adopción de ciertos valores, creencias, aspiraciones y anhelos, que orientan el ejercicio de su libertad y que son consistentes con ciertos objetivos y metas propios de la racionalidad política neoliberal: mercantilización, privatización, individualización, desregulación, empresarización, competitividad, rentabilización y des-estatización de todas las relaciones sociales (Binkley, 2014; Dean, 2008; Du Gay, 2000).

En ese marco, el presente artículo se propone desarrollar y discutir la tesis de que el análisis de los nuevos saberes y técnicas sobre la felicidad y el bienestar sub- jetivo, y su ensamblaje con la racionalidad de gobierno neoliberal, exige analizar si- multáneamente la expansión de la preocupación por la felicidad y el bienestar en el campo de las políticas públicas (gobierno de los otros) y en el campo de los saberes “psi” (gobierno de sí). Más que como fenómenos aislados entre sí, se argumentará que la expansión de los discursos sobre la felicidad en esos dos campos debe ser analizado en conjunto, visibilizando cómo dichos saberes y técnicas sobre la felicidad y el bienestar constituyen una tecnología de gobierno en donde se articulan y confluyen tanto (macro)tecnologías de dominación a través de las cuales el Estado y las autoridades sociales gobiernan grupos, instituciones y poblaciones, como (micro) tecnologías del yo a través de las cuales los individuos se autogobiernan y relacionan consigo mismos de un particular modo (Castro-Gómez, 2010; Foucault, 1990, 2006). La búsqueda de las políticas públicas por medir y gestionar el bienestar y la felicidad subjetiva de los miembros de una población, así como las tecnologías del yo que nos ofrecen los nuevos saberes “psi” para operar y actuar sobre nuestros pro- pios pensamientos, conductas y emociones expandiendo nuestra autorrealización y felicidad personal, constituyen un ensamblaje híbrido de técnicas, materialidades, estrategias, cálculos y discursos que participa de la gubernamentalidad neoliberal. Esta particular forma de gubernamentalidad, que se inscribe en la larga tradición de formas de gobierno liberal y problematizaciones biopolíticas de la modernidad, supone una forma de conducción de la conducta de los otros y de uno mismo que requiere, al mismo tiempo que produce, nuevas modalidades de configuración sub- jetiva (sujección y subjetivación) articuladas en torno a la figura del “empresario de sí mismo”. Como argumentaremos, la expansión de los saberes y técnicas de la feli- cidad juegan un rol relevante en términos de promover esta figura del “empresario de sí” que afirma su libertad de elección y se orienta por el deseo de “[…] conducir su propia existencia como un proyecto para la maximización de la calidad de vida […]” (Rose, 2003, p. 244), y que rehúsa y desconfía de las jerarquías, vínculos y autoridades institucionales afirmando siempre el valor de la libertad, el bienestar subjetivo y la autorrealización personal (Burchel, 1996).

Con miras a desarrollar esta tesis y línea argumental, hemos organizado el artí- culo del siguiente modo. Discutimos, en primer lugar, la creciente centralidad que ha adquirido en los últimos años la preocupación por medir y producir el bien- estar subjetivo en la esfera de las políticas públicas. En segundo lugar, analizamos el caso de la Psicología Positiva, como el principal lugar dentro del campo de los saberes “psi” contemporáneos de generación y expansión de una nutrida gama de conocimientos y tecnologías del yo orientadas a la medición y autogestión de la felicidad personal. En tercer lugar, se desarrolla una reflexión que busca visibilizar las conexiones entre la centralidad del tema del bienestar subjetivo en el campo de las políticas públicas, con la centralidad del tema de la felicidad en el campo de la Psicología Positiva; analizando cómo ambos planos se articulan, configurando una tecnología de gobierno que juega un rol central en la racionalidad neoliberal con- temporánea, en la producción de sujetos empresarios de su propia felicidad y en el horizonte histórico más amplio de la biopolítica de la modernidad.

Nuevos discursos acerca de la felicidad y gubernamentalidad neoliberal: “Ocúpate de ser feliz y todo lo demás vendrá por añadidura”(Resumen)

El presente artículo analiza los nuevos discursos acerca de la felicidad. Dichos discursos comienzan a irrumpir en occidente a partir de comienzos de los años 2000, particularmente en los ámbitos de las políticas públicas y de los saberes “psi”, en especial en la sub-disciplina denominada Psicología Positiva. La principal hipótesis de este artículo es que dichos discursos participarían de la raciona- lidad de gobierno de sí y de los otros propia del neoliberalismo contemporáneo. En primer lugar, el artículo muestra que las políticas públicas, en detrimento de las tradicionales variables objetivas –como el PIB o el Ingreso Per Cápita–, han incorporado la necesidad de medir y de producir el bien- estar subjetivo. En segundo lugar, el artículo muestra el giro inaugural de la Psicología Positiva, la cual sostiene que la felicidad no sería efecto de circunstancias externas, sino que fundamentalmente el resultado de actividades voluntarias que cada individuo puede realizar. Finalmente el artículo, sirviéndose de las distinciones entre las formas de gobierno propias del liberalismo clásico y del neoliberalismo introducidas por M. Foucault, muestra la particular forma de subjetividad que estos discursos acerca de la felicidad interpelan y producen.

La composición social de la matrícula en la Universidad de Chile y la ideología del mérito en la (re)producción de la desigualdad

En el contexto de las discusiones en torno a la comprensión de la educación como un derecho, el tema del acceso a la educación superior se ha vuelto uno de los problemas fundamentales a resolver, especialmente cuando el conocimiento (y su expresión en títulos académicos) es cada vez más una herramienta decisiva en el desarrollo y la estratificación de las sociedades modernas. En Chile, si bien el pro- ceso de masificación de la educación superior de pregrado en tanto que hito sin precedentes es evidente (CNAP, 2007; Riesco, 2011), aparece asociada a éste un alto nivel de desigualdad social. En efecto, se constata que, a medida que aumenta el quintil de ingreso, más probabilidades hay de acceder a la educación superior, y lo inverso sucede a medida que este disminuye (Kremerman, 2007; OCDE, 2009; Ruiz y Boccardo, 2011). Lo mismo se observa al comparar la distribución de escolares según tipo de colegio –donde quienes están en particulares pagados son los menos– con la proveniencia educacional de los alumnos de pregrado –donde quienes vienen de particulares pagados son los más (Manzi, 2006).

Esta segmentación en el acceso a la educación superior es catalizada fundamen- talmente por la Prueba de Selección Universitaria (PSU) en tanto sistema de selección que opera en función de las características socioeconómicas de los postulantes: “las posibilidades de obtener puntajes superiores a una unidad de desviación están- dar son cuatro veces mayores en hijos de padres con educación universitaria que en hijos de padres con formación primaria”5 (Manzi, 2006: 191). De la mano con esto, las exigencias económicas que acompañan la matrícula, en caso de que ésta se lograra, como son pagar los aranceles de las universidades e incluso el acceder a programas de preparación (preuniversitarios), constituyen importantes barreras. Además de la desigualdad en cuanto a acceso/no acceso que esto genera, se observa una diferenciación dentro del mismo sistema universitario en instituciones de alta selectividad o “burbujas”, donde están accediendo los estudiantes de más altos recursos económicos y culturales y, por otro lado, instituciones “de masas”, donde ingresan sobre todo estudiantes de los sectores socioeconómicos medios y bajos (Brunner, 2007). En este marco, nuestra hipótesis es que la Universidad de Chile se perfilaría, a partir de sus características, como una institución burbuja.

El principal sustrato ideológico en que se asienta y normaliza esta desigualdad es el discurso del mérito. En alusión al principio de la igualdad de oportunidades, la meritocracia refiere a un orden social basado en los méritos individuales y, por lo tanto, a un orden en el que las desigualdades se justifican como producto de los diferenciales de talento –una mezcla entre la capacidad inherente de los sujetos y su estimulación (Davis & Moore, 1972); y de esfuerzo –una disposición voluntaria de ánimo para conseguir algo incluso en condiciones adversas (Hayek, 1982). El mérito se plantea entonces como el motor de la sociedad moderna pues anula la existencia de barreras “a priori” o adscritas, dando pie a la existencia de una estructura social permeable y con alta movilidad social; esto es, una sociedad en la que los individuos, en tanto que libres, puedan alcanzar cualquier posición en ella con una relativa independencia de su origen social (Parsons, 1971).

En este artículo, entendemos que este discurso se constituye ideológicamente en tanto que se trata de un conjunto de ideas interconectadas que atraviesa exitosamente las prácticas socioculturales de los individuos de modo tal que ellos se orientan en base a ella (Gramsci, 1963): la legitimidad de la meritocracia como discurso no sólo se verifica en que “los ganadores” se sientan merecedores de su posición, sino también –y por sobre todo– en que “los perdedores” lo hagan (Bourdieu, 2004). Esta legitimidad, entonces, se constituye de la mano con una subestimación del peso de las condiciones estructurales y materiales que propician las desigualdades, como son el acceso a distintos capitales o bienes y servicios. Es decir, se desconoce que “hasta la disposición al esfuerzo no deja de ser un rasgo influido por las habilidades naturales, las destrezas y oportunidades recibidas por el individuo. En este sentido pues también la disposición al esfuerzo se halla ampliamente condicionada por las loterías natural y social” (García Cívico, 2004: 45). En el contexto del acceso a la educación superior interesa indagar en la legitimidad que cobra este discurso a la hora de explicar los logros educacionales, particularmente aquellos que han sido cruciales en dicho acceso.

Los hallazgos que a continuación se presentan forman parte de un estudio de caso de la Universidad de Chile que busca atender a la pregunta: ¿cómo operan los discursos de los estudiantes que permiten la (re)producción de desigualdad social al interior de las distintas facultades de la Universidad de Chile? En función de esto, se analizó la composición socioeconómica de sus estudiantes y la valoración que éstos le atribuyen a la meritocracia como principio estratificador en el acceso, teniendo como hipótesis la existencia de una relación entre uno y otro elemento.

Los hallazgos que a continuación se presentan forman parte de un estudio de caso de la Universidad de Chile que busca atender a la pregunta: ¿cómo operan los discursos de los estudiantes que permiten la (re)producción de desigualdad social al interior de las distintas facultades de la Universidad de Chile? En función de esto, se analizó la composición socioeconómica de sus estudiantes y la valoración que éstos le atribuyen a la meritocracia como principio estratificador en el acceso, teniendo como hipótesis la existencia de una relación entre uno y otro elemento.

Los datos se produjeron entre abril y mayo del 2011 a través de la aplicación de una encuesta a una muestra representativa de los estudiantes de la Universidad de Chile, con alcance en todas las facultades de esta casa de estudios.

Hubo, de todas formas, carreras que fueron obligatoriamente consideradas y que también considerarían una ponderación diferente, que son aquellas que tienen sobre 1.000 estudiantes (sobre el 4% de la matrícula total de pregrado de la Universidad), así como otras que son también de un tamaño considerable y que eran posibles de no ser escogidas a partir de la selección aleatoria interna en las facultades. En cada facultad se determinó un tamaño de muestra interna, lo que se relacionó con el tamaño de la muestra total: a nivel de Universidad se planearon 1.200 casos equivalentes al 4,74% de la matrícula de pregrado, por lo que dentro de cada facultad se procuró mantener esta proporcionalidad.

Una vez obtenido ese n-facultad, se calculó el número de cursos que era necesario encuestar para lograr los casos suficientes por unidad académica. Se determinó que la mayor cantidad de casos posibles de encuestar al interior de un curso es de 9. Esto, considerando disminuir el número de cursos para abaratar costos, al tiempo que no fuera una cantidad de alumnos tan grande como para perturbar demasiado la clase. Contando con el número de cursos, se seleccionaron las carreras al interior de las facultades, tal que como máximo se encuestaron 4 cursos por carrera (de distintas generaciones, encuestando a lo menos 2 carreras por facultad).

Social composition of students at Universidad de Chile and the merit ideology in the (re)production of inequality (Abstract)

This article presents the main findings and reflections generated from a quantitative research on the social composition of students at Universidad de Chile and the speeches with which students explain their access to that institution. In this regard, we develop two main ideas. On one hand, Universidad de Chile has a highly homogeneous enrollment regarding the socioeconomic conditions of the students, making it possible to build a “student type” whose characteristics are primarily for the privileged possession of cultural and economic capital origin. On the other hand, we observed that, in a social level, students tend to explain educational attainment based on a speech focused on the effort and talent of individuals, what we associate with an ideology of meritocracy. While referring to their own educational attainment, students tend to explain it with their socioeconomic characteristics, which is slightly more pronounced among students who have greater cultural and economic capital of origin.

La composición social de la matrícula en la Universidad de Chile y la ideología del mérito en la (re)producción de la desigualdad (Resumen)

Se exponen los principales hallazgos y reflexiones generados a partir de una investigación cuantitativa sobre la composición social de la matrícula de la Universidad de Chile y los discursos con que los estudiantes explican su acceso a dicha institución. En ese sentido, se desarrollan dos ideas principales. Por un lado, la Universidad de Chile presenta una matrícula altamente homogénea en cuanto a las condiciones socioeconómicas de los estudiantes, siendo posible construir un “estudiante tipo” cuyas características hacen referencia principalmente a la posesión privilegiada de capitales culturales y económicos de origen. Por otro lado, observamos que los estudiantes tienden a explicar los logros educacionales, a nivel social, en función de un discurso centrado en el esfuerzo y talento de los individuos, lo que es concordante con una ideología meritocrática. Mientras que se refieren a sus propios logros educacionales como dependientes de características socioeconómicas, lo que es levemente más marcado entre los estudiantes que poseen mayores capitales culturales y económicos de origen.